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Piden que Boris Johnson abogue por Basmah, la princesa encarcelada en Arabia Saudí desde hace 2 años


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-todanoticia.com-

Basmah bnt Saud es la más joven de los 115 hijos del rey Saud y fue encarcelada por querer salir del país.

Se ha iniciado una campaña por la liberación de la princesa saudí Basmah bint Saud y de su hija Sohoud Al Sharif. Ambas, que tienen permiso de residencia británico, llevan dos años encerradas en la prisión de alta seguridad de Al Hair, en Riad (Arabia Saudí), según una publicación del diario El País.

Basmah Bint Saud, más conocida como la princesa Basmah, es la más pequeña de los 115 hijos del que fuera rey de Arabia Saudí entre 1953 y 1964, Saud bin Abdulaziz Al Saud. La princesa, miembro de la Casa Saud, tiene ahora 57 años y lleva dos encarcelada. Junto con ella está una de sus tres hijas.

Ante esto han surgido nuevas peticiones y se ha solicitado al gobierno de Boris Johnson que intervenga para hallar una solución.

“La princesa Basmah y su hija Souhoud residieron muchos y felices años en el Reino Unido, y tuvieron un papel activo en la sociedad civil británica. En esa condición, pedimos su ayuda”, dice la carta enviada al ministro de Exteriores, Dominic Raab, y a la secretaria general de la Commonwealth (Comunidad de Naciones), Patricia Scotland, por el asesor legal de la princesa, Henri Estramant, y la presidenta de la organización Grant Liberty, Lucy Rae.

“Creemos que las autoridades saudíes son especialmente sensibles en la actualidad a toda presión diplomática, y por eso estamos convencidos de que una intervención en ese sentido marcaría la diferencia”, aseguran los firmantes.

Desde el 2015, la princesa y su hija se convirtieron en ciudadanas de la Comunidad de Naciones al adquirir la nacionalidad en la isla caribeña de Dominica a cambio de inversiones económicas, por lo que tienen permiso de residencia en el Reino Unido. Arabia Saudí no reconoce la doble nacionalidad y las dos fueron arrestadas en marzo de 2019 cuando estaban por iniciar un viaje a Suiza para que la princesa recibiera tratamiento médico.

“La princesa tiene una enfermedad cardiaca crónica y su salud se está deteriorando en la actualidad. Necesita con urgencia asistencia terapéutica. La familia teme que sin la atención necesaria podría morir, y que su vida depende de que sea liberada”, asegura la carta remitida al Gobierno británico.

Las mujeres iban a viajar en un avión privado, pero este finalmente nunca despegó. En exclusiva, el diario ABC publicó imágenes de las cámaras de seguridad del área del apartamento donde vivía la princesa en Yeda. En las fotografías se podía observar a ocho hombres armados en los momentos previos a su detención.

El Gobierno saudí acusó a Basmah del delito de haber intentado abandonar ilegalmente el país, y a su hija Sohoud de haber atacado a un agente durante el ejercicio de su actividad. “Todas las acusaciones son falsas. No existe en estos momentos una acusación formal. Ni era cierto que falsificaran sus pasaportes. De hecho, a la hija se la detuvo simplemente por intentar evitar que detuvieran a su madre”, afirma Lucy Rae a El País.

La activista además manifiesta su preocupación por la salud de la princesa. “Sabemos que se le permitió realizar una visita al hospital, pero sigue estando muy enferma. Sus contactos con el exterior son muy limitados. Apenas le permiten dos minutos semanales de conversación telefónica con su hijo”.

Sobre la prisión de Al Hair se relatan historias terribles. Es un centro de máxima seguridad donde residen cerca de 5.000 presos. Allí permaneció encerrada la luchadora feminista Loujain Al Hathloul hasta que fue liberada el pasado febrero. Asegura que fue torturada durante su encarcelamiento, y las autoridades saudíes no le permiten abandonar el país.

El padre de la princesa Basmah, el rey Saud, fue depuesto por su hermano Faisal, y ella ha intentado sin éxito durante todo este tiempo recuperar las tierras y los miles de millones de euros que pertenecían a su padre y a toda la rama de su familia.

Su enemistad con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, quien para mantenerse en el poder ha ordenado el arresto de numerosos familiares rivales, activistas políticos y algunas personalidades religiosas, empeoró por las críticas de la princesa al régimen.

“La princesa Basmah defiende desde hace años por todo el mundo los derechos humanos. Creemos que su trabajo es parte de los motivos de su arresto. Su hija lleva encarcelada dos años en unas condiciones horribles por el mero hecho de apoyar a su madre. Creemos que se trata de algo despreciable”, han denunciado los aliados de Basmah al Gobierno británico.

Actualmente, el régimen saudí se siente más presionado debido a que la semana pasada el gobierno estadounidense de Joe Biden decidió desclasificar una serie de informes de sus servicios secretos en los que se aseguraba que el príncipe heredero, conocido como MSB, aprobó la operación por la que fue asesinado el periodista Jamal Khashoggi en el Consulado saudí de Estambul, en 2018.