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Coronavirus: Más de 70 multimillonarios latinoamericanos han visto crecer sus fortunas en la pandemia, según Oxfam


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-todanoticia.com-

BRASILIA.- Varias personas con tapabocas caminando frente a la Catedral Metropolitana de la capital brasileña.

El coronavirus ha contagiado sin distinción a ricos y pobres pero también ha creado una brecha aún más profunda para dejar en evidencia que una cosa es enfrentar la crisis económica y sanitaria con los bolsillos llenos y otra con agujeros en los mismos: más de 70 multimillonarios latinoamericanos han visto crecer sus fortunas en lo que va de pandemia, según se aseguró en un informe.

"La COVID-19 no es igual para todos. Mientras la mayoría de la población se arriesga a ser contaminada para no perder el empleo o comprar alimentos, los multimillonarios no tienen que preocuparse", dijo este lunes la directora de la organización humanitaria Oxfam Brasil, Katia Maia.

De acuerdo con este análisis, los más ricos "están en otro mundo, el de los privilegios y las fortunas que crecen en medio de la que tal vez sea la mayor crisis económica, social y de salud del planeta durante el último siglo".

En la orilla opuesta están los 52 millones de personas que se calculan volverán a la pobreza en América Latina y el Caribe, junto con otros 40 millones que pasarán a engrosar las filas de desempleados como consecuencia de las repercusiones que ha tenido la economía a escala global.

Por ello, no deja de causar escozor el que entre marzo y junio pasados, justo cuando la covid se ensañó con América, al menos 73 de los multimillonarios de la región hayan incrementado sus fortunas en 48 200 millones de dólares.

Oxfam explicó que para medir la evolución de las grandes fortunas se basó en los datos que, en tiempo real, difunde la revista Forbes, especializada en finanzas, que se edita desde 1917 en Estados Unidos y que desde 1987 publica su conocida lista de multimillonarios.

Esa cifra, señaló Oxfam, "equivale a un tercio del total de recursos previstos en paquetes de estímulos económicos adoptados por todos los países de la región" para auxiliar a los más pobres, desempleados y trabajadores informales durante la pandemia.

Así como es ejemplo de la multiplicación de las fortunas, Brasil también es el país en que más aumentarán la miseria y el paro, en parte por sus 210 millones de habitantes, pero también por su aguda desigualdad social.

"Son datos que asustan. Vemos a un pequeño grupo de millonarios ganar como nunca en una de las regiones más desiguales del mundo" y también como "en Brasil y otros países latinoamericanos y caribeños millones de personas luchan por mantener la cabeza fuera del agua", indicó Maia.

En total, el continente americano suma 8,6 millones de casos y 337,500 fallecidos por el virus, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

En busca de algo de alivio para paliar los estragos del coronavirus, los países del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) acordaron realizar un trabajo coordinado, manifestó la ministra peruana de Comercio Exterior y Turismo, Rocío Barrios.

¿Quién paga la cuenta de la pandemia?

Esa pregunta que da título al informe de Oxfam tiene respuesta en el propio documento, que es tajante en el sentido que los más ricos son quienes deben contribuir en mayor medida para intentar minimizar el desastre por venir.

Según cálculos hechos por Oxfam sobre la base de datos oficiales, la caída de ingresos tributarios en los países de América Latina y el Caribe en 2020 será equivalente al 2 % del Producto Interno Bruto (PIB), lo que representa una merma de 113 000 millones de dólares y supone el 59 % de toda la inversión pública regional en salud.

Frente a ese escenario de colapso tributario, que puede llevar a un "desmantelamiento" de los servicios públicos, Oxfam presenta en su informe una serie de propuestas para "enfrentar la calamidad".

En primer lugar, la adopción de impuestos a las grandes fortunas, junto con paquetes públicos para el rescate de empresas que puedan ser salvadas, y tributos sobre los resultados extraordinarios de las grandes corporaciones.

También sugiere que se establezca un "nuevo pacto fiscal" para "fortalecer la cultura tributaria" y reducir la evasión, pero todo eso con una fuerte reducción de impuestos para aquellos que están en situación de pobreza.