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Restricciones y temor marcan al Ramadán este año por la pandemia de COVID-19


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-todanoticia.com- LA MECA, Arabia Saudita. La Gran Mezquita fue cerrada este año para evitar que aumenten los contagios de coronavirus.

París -

“Este Ramadán es muy diferente, básicamente porque no es festivo”, comenta Fitria Famela, un ama de casa indonesia. “Me siento decepcionada por no poder ir a la mezquita, pero ¿qué podemos hacer? El mundo es diferente ahora”.

Los musulmanes de todo el mundo comenzaron desde el 24 de abril el ramadán en plena pandemia de coronavirus, lo cual les privará de las reuniones de familia y de las oraciones en las mezquitas, aunque hay países que decidieron no aplicar estas medidas.

A causa de la pandemia se han impuesto reglas generalizadas que obligan a las mezquitas a cerrar sus puertas. Al caer la noche, el iftar, la ruptura del ayuno con una comida festiva y familiar, también deberá celebrarse de forma mucho más íntima y menos alegre.

Salman bin Abdulaziz​, rey de Arabia Saudita, país que alberga los dos lugares más santos del islam, dijo sentirse ‘afligido’ por la ausencia de oraciones colectivas, pero insistió en la “protección de la vida y la salud de los pueblos”.

Las medidas de confinamientos son estrictas en Arabia Saudita, donde las oraciones en las mezquitas se suspendieron y se impuso un toque de queda en la mayoría de las regiones. Aunque sí se permiten en la Gran Mezquita en La Meca, donde un número restringido de fieles, rodeados por las fuerzas de seguridad, acudió a la oración del viernes pasado.

Ramadán, un mes sagrado para la población musulmana

Sin embargo, a diferencia de años anteriores cuando la explanada de la Kaaba, la estructura cúbica situada en el centro de la Gran Mezquita a la que acuden los musulmanes durante la oración suele estar a rebosar, este año se ve desierta.

Debido a la pandemia, esta será la primera vez en sus 1400 años de historia que la Gran Mezquita en la ciudad santa de La Meca y la casa donde vivió el profeta Mahoma, en la ciudad de Medina, permanezcan cerradas al público para evitar contagios de COVID-19. Arabia Saudita ha confirmado más de 20 000 casos positivos del virus de los más de 3 millones a nivel mundial y un total de 152 muertos de los más de 214 000 contabilizados, publicó ABC.

LA MECA, Arabia Saudita. El Ramadán moviliza cada año hasta 2 millones de personas en la peregrinación a la ciudad que constituye uno de los cinco pilares del islam.

Con la celebración del ramadán, la población de La Meca que supera un poco más del millón y medio de habitantes, se duplica con la peregrinación a la ciudad que constituye uno de los cinco pilares del islam.

El mundo musulmán lleva hoy su sexto día de ayuno, pero sin rezos colectivos ni comidas compartidas dadas las restricciones, sin embargo, en países como Pakistán, donde se registran 14 612 casos del virus y 312 muertos, muchos ignoran las medidas de distanciamiento.

En Pakistán, la fe ha prevalecido desde el comienzo de la pandemia sobre cualquier otra consideración. Las autoridades intentaron limitar la frecuentación de las mezquitas o cerrar algunas de ellas, pero los fieles rezaron en las calles adyacentes, hombro con hombro, desafiando el confinamiento.

En Indonesia, el país musulmán más poblado del mundo, la mezquita de Istiqlal, en Yakarta, también estaba vacía y se difunde un mensaje que pide a la gente que rece en casa. Poca afluencia también se ha registrado en mezquitas de Bangladés e India, donde feligreses solían acudir en masa.

Durante el mes de duración que comprende el Ramadán, los más de 1,8 millones de musulmanes en todo el mundo se abstienen de comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales desde el amanecer hasta el atardecer.