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El Canal de Panamá enfrenta un reto ambiental 105 años después de su apertura y 20 de su traspaso a Panamá


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-todanoticia.com- La falta de lluvias causadas por el cambio climático amenaza las operaciones en el Canal de Panamá, ya en peligro por la caída del comercio, en el vigésimo aniversario de su transferencia de los Estados Unidos al gobierno panameño.

Hace 20 años el Canal de Panamá pasó a manos panameñas por primera vez. Por ello, las autoridades locales conmemoran este martes las primeras dos décadas de la histórica transferencia del canal interoceánico en momentos en que buscan atender un tema crítico para el bienestar futuro de la vía: asegurar nuevas fuentes o reservas de agua para el consumo humano y la operación marítima.

La fecha encuentra al canal enfrentando los niveles más bajos de lluvias en su cuenca hidrográfica, lo que impacta los niveles de los dos lagos artificiales que abastecen el agua que consume la mitad del país centroamericano y que permiten el funcionamiento del canal.

Panamá celebró por todo lo alto el traspaso del canal por parte de Estados Unidos el 31 de diciembre de 1999, luego de 85 años de administración del país norteamericano.

Pese a las preocupaciones sobre la capacidad de la nación centroamericana de operar la vía de manera eficiente, los administradores panameños lograron sacarle mayores réditos al cruce de barcos e impulsaron una costosa y monumental ampliación para permitir el tránsito de buques gigantes.

Ahora, los apuros son otros. La Autoridad del Canal -el ente autónomo que opera la vía desde la salida de Estados Unidos- está en la etapa final de una serie de estudios que espera entregar al gobierno a mediados del 2020 referente a varios proyectos para crear nuevos reservorios de agua, plantas potabilizadoras y/o alimentar más agua a los lagos existentes desde otras fuentes.

También se barajan otras posibilidades, como la posible construcción de una costosa planta para desalinizar el agua del mar, puesto que el canal conecta los océanos Atlántico y Pacífico.

Los expertos dicen que la vía de 105 años está siendo impactada por el cambio climático, con la disminución de las precipitaciones y un mayor calentamiento de las temperaturas de los lagos.

"Los niveles de lluvias sobre la cuenca hidrográfica del canal son insuficientes para mantener la operación del canal ampliado y atender una nueva expansión futura", dijo el analista político y experto en temas de generación hidroeléctrica, José Isabel Blandón. "Requiere que Panamá vea este problema porque, además, los lagos abastecen a dos millones de personas".

A inicios de año, las autoridades realizaron restricciones al calado en la vía ampliada en medio de una de las más prolongadas estaciones secas, y como prevención ante la próxima llegada de la temporada sin lluvias y el déficit que arrastran los lagos adoptó medidas de conservación y uso más eficiente del agua.

El administrador del canal, Ricaurte Vásquez, ha advertido sobre el profundo impacto que tendría para la vía si se hace permanente esta condición de bajas precipitaciones y una mayor evaporación de los lagos en la temporada seca.

"Nos lleva a un problema de sostenibilidad en la operación, y el Canal de Suez, que no tiene este problema, se convertiría en una alternativa mucho más atractiva y más confiable", advirtió en un reciente foro empresarial.