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Los 5 errores del FC Barcelona en Anfield


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-todanoticia.com- El lateral izquierdo Jordi Alba (18) regaló el 1-0 y el 3-0 para el Liverpool. Fueron dos de los 21 balones que perdió el azulgrana en Anfield.

El liverpool de Jurgen Klopp logró revertir la amplia ventaja que obtuvo el FC Barcelona en la semifinal de ida de la Liga de Campeones y eliminó al conjunto de Ernesto Valverde, en un partido histórico, del torneo europeo.

El diario catalán Mundo Deportivo enumeró cuáles fueron los 5 errores que presentó el Barça ante el Liverpool en Anfield y que originó la eliminación -otra vez- de la Liga de Campeones.

A continuación, detallamos los errores que presentó el Barça en Liverpool:

  1. Impotencia ante la presión local y falta de control

El Liverpool salió en tromba, como era de esperar. Ya en el primer minuto pudo marcar tras una pérdida de balón en la zona ancha y una incursión de Mané. Sin el 4-4-2 que mejoró la imagen del Barça en el tramo final de la ida, el equipo casi siempre estuvo partido y solo apretó a los ‘reds’ durante diez minutos superado el cuarto de hora generando cuatro ocasiones en las botas de Alba, Coutinho y Messi por partida doble.

  1. Pérdidas de balón imperdonables; Jordi Alba, líder con 21

Sabiendo que el Liverpool explota al máximo los errores del rival provocando pérdidas con su presión, el Barça concedió muchas opciones de superioridad para el Liverpool en campo propio ahogado en la salida de balón. Jordi Alba regaló el 1-0 y el 3-0. Fueron dos de los 21 balones que perdió siendo el azulgrana líder en dicho capítulo. En el Camp Nou se quedó en 13, mientras Gerard Piqué pasó de seis en Barcelona a 13 en Anfield. Al central no se le vio tirando de balones en los momentos más duros como en el resto de la campaña.

  1. Sin tensión e intensidad: Solo dos faltas en el primer tiempo

El Barça acabó con nueve faltas cometidas por 12 del Liverpool y solo dos de ellas fueron antes del descanso. La segunda, de Sergio Busquets, que le costó una amarilla que acabó condicionando su intensidad el resto del encuentro. Lo mismo le pasó a Rakitic, con la amonestación en el 53’, justo antes de los dos goles de Wijnaldum en el 54’ y el 56’. Ni ‘Busi’ ni el croata volvieron a cometer una falta por miedo a la roja pero fue en cambio Arturo Vidal, el que más mordió arriba, el sacrificado por Valverde para dar entrada a Arthur en el 75’, cuatro minutos antes del 4-0 de Origi. La parálisis del Barça en el córner que dio el billete al Liverpool fue la representación más gráfica de una tensión competitiva insólita para una semifinal de Champions en la que los ‘reds’ corrieron 112 kilómetros, siete más que los culés.

  1. Sin acierto ante la portería ante la portería de Alisson

Cinco remates a puerta, los mismos que en la ida, y ocho en total fueron la aportación ofensiva de un Barça que, a diferencia de Roma, sí generó ocasiones para meter un gol que habría hecho más difícil la remontada ‘red’. Pero ni Alba, Coutinho, Messi en la primera parte ni especialmente Suárez, en otro mano a mano fabricado por Leo poco antes del 2-0, definieron bien ante Alisson. El ‘9’ del Barça cumplirá cuatro años en septiembre de su último gol fuera en Champions, donde los azulgrana solo han anotado dos tantos en siete partidos de eliminatorias durante los últimos tres cursos europeos: 1-1 ante el Chelsea en la ida de octavos 2017-18 y 0-1 contra el Manchester United en la ida de cuartos 2018-19. El Liverpool, en cambio, metió cuatro goles en cinco disparos a puerta. El Barça solo había recibido seis tantos en Champions en los 11 partidos anteriores.

  1. Incapacidad para reaccionar

El equipo de Ernesto Valverde salió en el segundo tiempo peor que en el primero pese a estar avisado. El Liverpool acorraló al Barça hasta meter el 2-0 y el 3-0 del 54’ al 56’. Con más de media hora por delante, los azulgrana no se sobrepusieron a la adversidad con una sensación anticipada e imperdonable de capitulación. Desde el segundo gol de Wijnaldum solo se contabilizó una ocasión de Messi abortada por Alisson. Nada más. Como en Roma tras el 2-0 en el 58’. Un tanto evitaba la prórroga en Anfield y obligaba al Liverpool a meter dos más. Les bastó con uno. Y encima, retratando las vergüenzas del Barça en un córner que pasará a los anales de otro 7 de mayo negro, como el de 1986 ante el Steaua en Sevilla.