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Libia, ante escenario de nuevo enfrentamiento civil


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-todanoticia.com- TRÍPOLI. Fuerzas leales al Gobierno reconocido internacionalmente se movilizan en la capital libia.

Los combates en torno a la capital de Libia han dejado desplazadas a unas 2.800 personas, dijo la ONU, mientras la cifra de muertos ascendía a 51, incluyendo combatientes y civiles.

Las muertes y desplazamientos aumentaban en Libia, en tanto fuerzas del este intentaban ingresar a Trípoli, ignorando los llamados a una tregua en la etapa más reciente del conflicto que sufre el país desde la caída de Muamar Gadafi.

Los enfrentamientos amenazan con afectar los suministros petroleros, desatar una migración a Europa y desbaratar los planes de Naciones Unidas para una elección que ponga fin a las rivalidades entre administraciones paralelas en el este y el oeste del país.

Las fuerzas del este del Ejército Nacional Libio (LNA), comandadas por Khalifa Haftar, exgeneral del ejército de Gadafi, dijeron que 19 de sus soldados murieron en los últimos días cuando se acercaron a Trípoli, donde está asentado el Gobierno reconocido internacionalmente.

Un portavoz del Ministerio de Salud, con sede en Trípoli, indicó que en los combates en el sur de la capital murieron 25 personas entre combatientes y civiles, con cerca de 80 heridos. La ONU refirió casos de personas que no pudo huir.

El LNA de Haftar, que respalda a la administración oriental en Bengasi, tomó el sur de Libia, rico en petróleo, a principios de este año antes de avanzar rápidamente por regiones mayormente desérticas hacia la capital costera. Pero tomar Trípoli es un desafío mucho mayor para la LNA.

El gobierno del primer ministro Fayez al-Serraj, de 59 años, busca bloquear el LNA con la ayuda de grupos armados aliados que llegaron a Trípoli.

Serraj, que proviene de una familia de empresarios adinerados, ha administrado Trípoli desde 2016 como parte de un acuerdo negociado por la ONU boicoteado por Haftar.

La violencia ha puesto en peligro un plan de la ONU para una conferencia del 14 al 16 de abril que organice las elecciones y acabe con la anarquía que prevaleció desde el derrocamiento de Gadafi respaldado por Occidente hace ocho años.

Estados Unidos pidió un “cese inmediato” de la ofensiva de Haftar, también lo hizo la Unión Europea (UE). “Debemos evitar una escalada militar que pueda conducir a una guerra civil”, dijo. Sin embargo, las grandes potencias no lograron en la ONU una posición común sobre la crisis libia.

Libia, país rico en petróleo, está dividido entre múltiples facciones desde la caída de Gadafi en 2011, con dos gobiernos paralelos, cada uno con sus propios grupos armados además de numerosas agrupaciones que pugnan por terrenos y recursos.