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Manuscrito de Cien años de soledad que su autor creía perdido


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-todanoticia.com- Una de las copias del mecanuscrito original de Cien años de soledad con anotaciones a mano del autor.

Gabriel García Márquez fabricó una leyenda sobre los pormenores de su legendaria obra Cien años de soledad. Jugaba al despiste, aseguraba que tuvo que mandar el original en dos partes a la editorial Sudamericana porque se quedó sin dinero en la oficina de correos y solía decir que no sabía dónde estaban los manuscritos.

Según una publicación del diario español El País, uno de esos supuestos textos perdidos ha salido a la luz en México. En la colonia Roma, en el nuevo escaparate de la Fundación Slim, en una habitación y frente a una cama, en un librero virreinal que García Márquez le regaló a su amigo, el crítico mexicano Emmanuel Carballo (Guadalajara, 1929), con correcciones del propio autor colombiano.

“García Márquez se refirió en varias ocasiones a esos manuscritos que había perdido de vista. Habla de su historia, lo que pasa es que él endulzó el relato, dice que no sabe si hay otras copias de las cuales él no tiene conciencia, lo que dudo, porque no se ajustan a la evidencia material y a la génesis del texto que yo he podido rastrear”, dice Álvaro Santana-Acuña, investigador de cabecera de la Fundación García Márquez y autor del libro Ascent to Glory: How 'One Hundred Years of Solitude' Became a Global Classic.

Evidencia material El registro que aparece en la edición conmemorativa de la obra la Real Academia Española, constata que existen cuatro manuscritos: “Pera Araiza (quien se encargó de pasar a limpio el texto escrito a mano) había mecanografiado el original con tres copias. Fue aquel el remitido a comienzos de agosto a la editorial Sudamericana en dos paquetes postales. Álvaro Mutis llevó poco después a Buenos Aires otra copia; la tercera, siempre según el testimonio de García Márquez, “circuló en México entre los amigos” que lo habían acompañado en las duras, mientras que la cuarta la mandó a Barranquilla “para que la leyeran tres protagonistas entrañables de la novela: Alfonso Fuenmayor, Germán Vargas y Álvaro Cepeda, cuya hija Patricia la guarda todavía como un tesoro”. Las otras, supuestamente, se han perdido”.

Siguiendo el rastro oficial, actualmente se conoce la localización de solo tres copias: una está en la Universidad de Texas, que compró el archivo del escritor en 2011. Otra es la que envió a sus amigos en Barranquilla y en Bogotá, en manos hoy de la familia Cepeda Samudio. Y la copia “que circuló en México entre los amigos” debe corresponder por tanto a la expuesta ahora en la capital mexicana tras ser regalada a Carballo. Del original, que García Márquez partió en dos, no hay noticias.

El texto mecanografiado que se resguarda en México formaba parte de la biblioteca personal de Guillermo Tovar de Teresa, cronista de Ciudad de México que falleció en 2013, cuya casa —con su colección de colecciones— se convirtió recientemente en el tercer Museo Soumaya, de la Fundación Carlos Slim.

El origen de "Cien años de soledad"