todanoticia

Cultura

80 años de la elección de Pío XII, el papa italiano con experiencia


Alternative content

Get Adobe Flash player

Ad

-todanoticia.com- El papa Pío XII imparte la bendición a los fieles reunidos en la audiencia en el Vaticano.

El 2 de marzo de 1939, el cardenal Eugenio Pacelli fue elegido como jefe de la iglesia católica, apostólica y romana, después de dos votaciones del Cónclave, adoptando el nombre de Pío XII.

El papa fue aclamado por todos los círculos vaticanos como el más notable de los diplomáticos eclesiásticos. Dominaba el idioma italiano y francés, hablaba inglés y alemán a la perfección; y tenía conocimientos del polaco.

Pío XII fue un representante de la iglesia católica sin experiencia pastoral directa, puesto que no había ejercido su religiosidad ni en parroquias ni en organizaciones, pues su formación cristiana se desarrolló en la administración vaticana.

El 1 de marzo, alrededor de 53.000 personas vieron la primera señal de humo procedente del Cónclave en la plaza de San Pedro. Al principio, cuando apareció la columna de humo, las personas no supieron qué pensar porque no se distinguía bien si era blanco o negro; a los contados segundos se vio que efectivamente era negro. Pasado el mediodía no quedó vestigios de la humareda, por lo que el público asistente se retiró a almorzar.

Al día siguiente una cantidad innumerable de cámaras fotográficas, tanto de profesionales como de aficionados estaban pendientes del suceso; y efectivamente la elección comenzó a las 11:00. El humo blanco apareció a la mitad de la tarde y los seguidores gritaron 'Humo blanco, humo blanco'. Se esperó que el nuevo papa apareciera en el balcón central para que imparta su primera bendición a la ciudad y al mundo entero.

Pio XII impartió su bendición final a las 06:25, después de lo cual se retiró del balcón, acompañado por su cortejo de cardenales y otro prominentes dignatarios de la iglesia, dirigiéndose a la capilla Sixtina en donde se efectuó el segundo acto de adoración. La multitud cantó el himno sagrado de Christus Vincit Christus Regnat.

Diez días después fue coronado por el cardenal Camilo Caccia-Dominioni para el inicio de su pontificado Júbilo por la designación de Pacelli

El secretario de Estados Unidos, Mr. Hull, manifestó su satisfacción y deseó éxito en su misión católica; también recordó el viaje que Pacelli realizó en 1936.

En Madrid, los diarios dedicaron comentarios cortos cuando Pacelli fue designado, pero todos coincidieron en manifestar que era el que más éxitos había obtenido como representante diplomático del Vaticano en sus muchos años de servicio frente a la secretaría de estado papal.

El pontificado de Pío XII en el Vaticano fue desde el 2 de marzo 1939 al 9 octubre de 1958.

Cuando la noticia de la elección llegó a Brasil, las iglesias de todo el país tocaron las campanas, pues la elección de Pacelli fue tomada con total regocijo. Los diarios en sus ediciones vespertinas publicaron en sus páginas su visita a Río de Janeiro en 1934, incluyendo un facsímil de la medalla conmemorativa que le fue entregada en ese entonces.

En Chile la noticia también fue bien recibida y los medios impresos vespertinos circularon con información relacionada a Eugenio Pacelli.

En Buenos Aires, la elección tuvo la más grata acogida en los círculos católicos del país que él visitó como delegado apostólico con ocasión del Congreso Internacional Eucarístico celebrado en esta ciudad en 1934.

La elección del cardenal Pacelli en París tuvo buena acogida en el ámbito político, ya que los seguidores católicos lo postulaban como el favorito. (I)

Pío XII Eugenio María Giovanni Pacelli fue de nacionalidad italiana. Fue el papa No. 260. La elección de Pacelli coincidió con el aniversario de su natalicio (2 de marzo 1876). Intentó alejar a Italia de la Segunda Guerra Mundial con una visita a Vittorio Emanuele III en el Quirinal (28 de diciembre de 1939), y una carta de puño y letra a Mussolini. El 20 de octubre de 1939 advirtió a las potencias mundiales del peligro de un conflicto en diversas notas y promulgó su primera encíclica Summi pontificatus de carácter programático. El Santo Padre condenó diversas doctrinas y prácticas del nacionalsocialismo alemán, como la eutanasia (2 de diciembre de 1940) y la esterilización de seres humanos (23 de febrero de 1941). Luchó por conseguir que se declarase a Roma "città aperta" ("ciudad abierta") y, aunque no pudo evitar los bombardeos, sí consiguió que la ciudad no se convirtiese en campo de batalla, y por ello fue aclamado por una inmensa multitud en San Pedro como "defensor civitatis" (Defensor de la ciudad), el 5 de junio de 1944. Durante su pontificado escribió varias publicaciones con temas relacionados al ámbito católico. Falleció el 9 de octubre de 1958, en su residencia de Castelgandolfo. Su sucesor fue Juan XXIII. El papa Benedicto XVI lo declaró Venerable el 19 de diciembre de 2009.