todanoticia

Cultura

Desde las doce uvas hasta dar la vuelta a la manzana con una valija: Qué representan los ritos de Año Nuevo?


Alternative content

Get Adobe Flash player

Ad

-todanoticia.com- Te contamos el significado pequeñas celebraciones para pedir y agradecer. ¿Qué rituales sigue Mariana en las fiestas?

Costumbres y rituales para Fin de Año (Shutterstock)

El final de un año y el comienzo de otro suelen ser una bisagra : la oportunidad de modificar algo, corregir, plantearnos nuevos objetivos o, simplemente, cambiar la energía y renovarnos. Así como para otros sólo es cambiar la agenda de papel o colgar un nuevo almanaque en la heladera, para muchos es un momento muy especial.

Por herencia religiosa, mitos y costumbres que nos llegan de generación en generación, en las noches de Navidad y Año Nuevo nos abocamos a la práctica de ciertas costumbres a los que les atribuimos el poder de transformar aquello que necesitamos que cambie en nuestras vidas. Este es un repaso de algunos de los rituales más conocidos.

Usar ropa interior rosa. Regalar o que te regalen una bombacha rosa es una tradición navideña bien argentina inspirada en la época victoriana, cuando la moda de las cortes en Navidad imponía el rosa en vestidos y lencería. Este color tiene el propósito de atraer prosperidad y buena suerte. Se regala de mujer a mujer el 24 de diciembre y se estrena el 25 o el 31.

El motivo del rito : para tener buena suerte .

Barrer la casa . Esta costumbre proviene de México, donde dicen que hay que barrer de adentro hacia afuera para alejar a la mala suerte, ya que se asocia a la limpieza física a la purificación espiritual. El motivo del rito : para eliminar las impurezas.

Comer 12 pasas de uva . Este rito es uno de los más conocidos: a las doce en punto, se comen pacientemente y sin interrupción 12 pasas de uva, una por cada campanada que anuncia el cambio de año. Y en cada una se puede pedir un deseo.El motivo del rito: para tener un año dulce.

Vestirse de blanco . Es el color de la pureza y la renovación. Esta asociación se explica porque, al ser un tono acromático, no es un color sino una luz compuesta por la suma de todos los demás, por lo tanto es capaz de atraer nuevas energías.El motivo del rito: absorber las buenas vibraciones.

Subir escaleras. ¿Querés un ascenso en tu trabajo, que se cumpla algún proyecto o despegue tu emprendimiento durante el siguiente año? Entonces, subí algunos escalones de una escalera para estar más alto que los demás. Si no hay escalera, podés pararte sobre una silla unos segundos.

El motivo del rito: ascender.

Quemar ropas y papeles viejos . En Perú, Honduras y Ecuador, queman prendas y muebles que simbolizan un mal recuerdo. En Colombia, se escribe en papelitos lo que se desea alejar de la vida y se los guarda en un muñeco al que se prende fuego . Una modalidad para terminar con lo malo es destruirlo simbólicamente dentro del fuego purificador.

El motivo del rito: hacer espacio y dar lugar a lo nuevo .

Encender velas . Las velas suelen ser sinónimo de placer y bienestar, por eso las usamos cuando queremos ambientar un espacio, pero también sirven para pedir buena fortuna. Las velas amarillas activan la abundancia; las rojas, el amor; las verdes, la buena salud; las blancas, la claridad mental; y las naranjas, la creatividad. El motivo del rito: para agradecer y pedir.

Conservar laurel. Una hoja de laurel es símbolo de éxito y riqueza, es por eso que a la medianoche del Año Nuevo tenés que poner una hoja en tu billetera.

El motivo del rito: que se cumpla todo lo que te propongas los próximos doce meses.

Pisar con el pie derecho. Justo después de las doce, quien aspire a un año libre de obstáculos, deberá pisar fuerte con el pie derecho.

El motivo del rito: para ir por el buen camino.

Sentarse y pararse. Los que quieran la libreta roja, tienen que sentarse en una silla 12 veces, una por cada campanada. Es el ritual para aquellos que desean llegar al altar durante el siguiente año.

El motivo del rito: casarse.

Salir con valijas a la vereda . Este rito es ideal para los que aman o sueñan con viajar. No importa si aún no tenés plan ni dinero para hacerlo, esta costumbre popular mexicana te predispone a que se cumpla. Tenés que armar la valija como si estuvieras a punto de irte de viaje y salir con ella a la calle después del brindis.

El motivo del rito: para cumplir el sueño de viajar.

Se suele decir que "así como se empieza un año, se lo termina ", entonces es importante procurar no comenzarlo solos, tristes, discutiendo y sin plata en los bolsillos (no importa la cantidad ni el valor del billete) porque si no así serán los próximos 365 días. Lo importante es reunirnos es torno a una mesa y celebrar estar vivos un año más.

Chin chin

El brindis es un clásico y no sólo se practica para las fiestas de fin de año. Ya sea por el simple hecho de compartir con amigos y familia una cena, así como para festejar un reencuentro, un cumpleaños, un ascenso, algún logro, siempre está presenteAlguien dice: ¡salud! levantando una copa y ya todos sabemos de qué se trata.

Pero la mayoría desconoce su significado. La costumbre se originó en tiempos del imperio romano cuando el choque debía ser lo suficientemente enérgico como para provocar que las gotas se derramaran sobre la del invitado y así poder garantizarle, de este modo, que la bebida no había sido envenenada. Más allá de los orígenes detrás de la tradición, lo que importa es tener un motivo que nos convoque a celebrar.

Y vos, ¿qué rito seguís?

"El 8 de diciembre armo el arbolito, esa es una regla desde chiquita. En casa era la encargada del arbolito y sigo siéndolo, y ahora lo hago con los chicos. No hay 8 de diciembre que no lo arme. Un año me había mudado y no lo tenía y armé uno con un maniquín, un torso, y cada uno podía pinchar un deseo. Estaba bueno, cada persona que venía a mi casa, por cualquier motivo, tenía que dejar un deseo clavado. Algo el 8 de diciembre hago y si no tengo arbolito, ¡lo invento!", nos cuenta Mariana.

Para la última noche del año, también respeta el mismo ritual: "Me visto de blanco en año nuevo y también, los visto a mis hijos. Me gusta ese concepto, las fiestas me generan estrés porque quiero estar con todos los que quiero y las ausencias están muy presentes, por eso trato de conectarme con algo relajado, sin preocuparme de más por la comida por ni por nada, sino termina siendo un motivo de estrés y no de encuentro".

Porque al final, lo importante, es encontrarnos.