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China lanza el mayor proyecto de lluvia artificial del mundo “sembrando nubes” en el Tibet


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-todanoticia.com- Desde Pekín están llevando a cabo el mayor proyecto de lluvia artificial visto hasta el momento, concebido para aliviar la sequía en el noreste del país asiático y que se basará en una innovadora tecnología instalada en el Tibet.

En China han lanzado un proyecto pionero de dimensiones descomunales para que llueva de nuevo en la parte más castigada por la sequía del país. La iniciativa de lluvia artificial, anunciada a comienzos de este mes de abril, se trata de la más grande a la que el planeta ha asistido hasta ahora y se basa en una tecnología diseñada por una agencia aeroespacial del Estado, la China Aerospace Science and Technology Corporation, en estos momentos en fase de pruebas.

Las dimensiones son impactantes: el proyecto cubrirá un área de 1,6 millones de kilómetros cuadrados, lo que equivale tres veces al tamaño de España. Para lograr que la lluvia artificial tenga lugar se instalarán decenas de miles de cámaras de combustión en crestas empinadas y orientadas al sur de las montañas del Tíbet. En ellas se quemará combustible sólido que generará yoduro de plata, un compuesto químico que, impulsado por las corrientes de aire de los vientos monzones que proceden del sur del país, ascenderá a las nubes y proveerá a la región china de lluvias.

Fuente | South China Morning Post

Los objetivos del proyecto son varios: por una parte, se precisa agua para satisfacer las necesidades de consumo de la población y paliar la sequía, pero también para limpiar el cielo y hacer frente a los elevados índices de contaminación atmósferica que ahogan China desde años, ocasionando numerosos problemas de salud a los ciudadanos y a la fauna y a la flora del país. De hecho, la contaminación es ya responsable de un 16% de muertes a nivel mundial.

No es la primera vez que se emplea el compuesto del yoduro de plata para sembrar nubes en cielo y filtrar el aire -por ejemplo, desde aviones, un método que resulta más costoso-, pero la instalación de las miles de cámaras en la meseta tibetana corresponde a un proyecto a escala colosal, capaz de nutrir de lluvia un área de 1,6 millones de metros cuadrados.

“Ya se han instalado en las montañas del Tíbet y en Xinjiang más de 500 cámaras de combustión como parte de la fase experimental. Los datos que hemos podido recabar son muy prometedores”, apuntaba al medio China Morning Post uno de los principales investigadores del proyecto.

Echando la vista atrás para observar como la mano humana puede manipular a su favor la meteorología en 2008, China lanzó al cielo de Pekín más de 1.100 cohetes con yoduro de plata antes de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos para dispersar las nubes y evitar la lluvia durante el evento.