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Demócratas ganan Virginia y Nueva Jersey al año de la victoria de Trump


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-todanoticia.com- El Partido Demócrata de Estados Unidos ganó las gobernaciones de Virginia y Nueva Jersey, las dos únicas en juego este año 2017, justo en la víspera del primer aniversario de la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de noviembre de 2016.

En Nueva Jersey, feudo de Chris Christie, uno de los principales asesores de Trump en su campaña presidencial, el candidato demócrata Philip Murphy arrebató la gobernación a los republicanos.

Christie es gobernador desde 2010, pero esta vez no se presentó porque no podía optar a un tercer mandato, así que Murphy se batió con la hasta ahora vicegobernadora del estado, Kim Guadagno.

Con el 71% de los votos escrutados, Murphy obtuvo el 55,6% de los sufragios, mientras que Guadagno logró el 42,5 %.

En Virgina, los demócratas mantuvieron la gobernación gracias a la victoria de su candidato, Ralph Northam, frente al republicano Ed Gillespie.

Con el escrutinio casi completo (99% de los sufragios), Northam obtuvo un 53,6% de los votos por un 45,2% de Gillespie, que se había alejado de Trump para mostrar un perfil moderado en un estado en el que los demócratas se han ido fortaleciendo en las últimas décadas.

Pese a ese distanciamiento, Gillespie protagonizó una campaña marcada por el rechazo a la inmigración ilegal.

A través de Twitter, Trump reaccionó desde Corea del Sur a la derrota de Gillespie: "Ed Gillespie trabajó duro pero no me abrazó a mi ni lo que yo defiendo".

Pese a las derrota en Virginia y Nueva Jersey, Trump aseguró que los republicanos "seguirán ganando, incluso más que antes".

Estas elecciones se celebraron en la víspera del primer aniversario de la inesperada victoria de Trump en las elecciones a la Casa Blanca y se consideraban un termómetro de su gestión.

Los demócratas se habían volcado en mantener Virginia y recuperar Nueva Jersey, con el expresidente Barack Obama (2009-2017) y otros pesos pesados del partido participando en las campañas de Northam y Murphy.

Pese a la pérdida de Nueva Jersey, los republicanos siguen con un poder territorial nunca antes visto con 33 de las 50 gobernaciones, mientras que los demócratas tienen 16 y Alaska la gobierna un independiente.

Junto a las contiendas por las gobernaciones de Virginia y Nueva Jersey, destacaban las elecciones locales en Nueva York, en las que se impuso el actual alcalde, Bill de Blasio, con un 64,5%, frente al 29,7% de su rival republicana, Nicole Malliotakis.

Los demócratas estaban ansiosos por demostrar que podían utilizar la energía contra Trump para triunfar en las urnas, mientras que los republicanos esperaban demostrar que podían armar un proyecto ganador en los estados de tendencia republicana.

Aunque las políticas y los problemas locales ocupaban mucho espacio en las mentes de los votantes, algunos se motivaron por el resentimiento persistente de la derrota de Hillary Clinton o por la emoción que todavía sienten por la victoria de Trump.

Vickie Williams, un ama de casa y madre, votó por Gillespie "porque soy republicana. Voté por Donald Trump. Me gustan las políticas, y esa es la única razón", dijo y agregó que "quiero sentir que Estados Unidos está a salvo, que tenemos más control y menos gobierno. Siento que de otra forma es un gobierno grande".

En Nueva Jersey, Murphy se impuso a Guadagno, quien estuvo del lado de Christie por los últimos ocho años.

"Si me pudiera deshacer de Trump sería mucho más feliz. Nunca había visto a nuestro estado tan miserable y nunca había visto a nuestro país así de miserable", dijo John Holpp, de 88 años, quien señaló que votó por Murphy porque "espero poder deshacerme" de Christie, a quien le queda poco tiempo en el puesto.