todanoticia

Europa

Francia encara una política de retos con Emmanuel Macron


Alternative content

Get Adobe Flash player

Ad

-todanoticia.com- Desempleo, impulso a la economía, terrorismo, unidad nacional y mantenerse en la Unión Europea, son los objetivos que debe alcanzar el nuevo presidente, sin dejar de lado, el logro de una sólida mayoría en el Congreso, en las elecciones parlamentarias de junio.

La escogencia del Primer Ministro, Édouard Philippe generó controversias, más aun cuando éste se había alejado de la vida política.

Philippe se va con Macron a la cima del Estado y será una pieza clave en la restauración de la política francesa.

La llegada de Emmanuel Macron al poder, generó toda suerte de expectativas acerca del rumbo que tomará la nación gala en su mandato.

Lo cierto es que Macron, ya realizó una proeza que parecía imposible: convertirse en el presidente más joven de la historia moderna de Francia, sin suficiente experiencia política y sin respaldo de un partido político establecido.

Se habla de desafíos esenciales a los que debe hacerle frente el joven presidente que apenas tiene semanas en el poder. Encarar el desempleo, el impulso a la economía francesa, el terrorismo, conseguir la unión de un país aparentemente fraccionado y mantenerse en la Unión Europea (UE), son aspectos que parecieran los más importantes.

Dar impulso al mercado laboral, considerado el más rígido de la Unión Europea, es un reto que le espera a Macron. Con una tasa de paro calculada en 10%, espera rebajar el desempleo hasta 7% al final de su mandato, a través de la reducción de cargas de las empresas y favorecer los acuerdos internos en las compañías, para flexibilizar la jornada semanal de 35 horas.

El fomento a la economía, dado que el crecimiento de Francia para el 2016 se ubicó apenas en 1,1 %, frente a una media de 1,7 % de la UE. El nuevo líder deberá reducir el endeudamiento público y privado y recuperar la competitividad global del país. Francia cerró el 2016 con sus cuentas públicas en -3.4% del Producto Interno Bruto (PIB) y tiene una deuda que alcanza 96% del PIB. El gasto del Estado francés para el cierre del 2016 llegó a 56.2% del PIB, lo mismo que los impuestos que deben pagar los franceses, que llegaron a 52.8%. Restituir el vigor y la fuerza de la economía francesa, es en definitiva, un gran reto a vencer para Macron.

La lucha contra el terrorismo no es menos importante, pues los ataques del autodenominado Estado Islámico (ISIS) han causado 239 muertos desde enero del año 2015, por lo que el país se encuentra en constante estado de alerta. Macron apoya el fortalecimiento de los servicios de inteligencia franceses y la formación de una fuerza de acción rápida contra el terrorismo y reforzar las fronteras exteriores de la UE.

Desde su campaña, Macron se mostró defensor del bloque económico europeo, para lo cual, propuso reforzar el eje franco-alemán de la UE, debilitado por el Brexit y la crisis de refugiados. Macron habla de acciones a 5 años con el fin de dotar la zona euro de un “verdadero presupuesto”.

Pero lograr la gobernabilidad también es un reto importante. El diario inglés The Guardian, en un análisis de las elecciones francesas, las describió como un enfrentamiento entre las ciudades prósperas contra las zonas rurales y poco industrializadas. Habló de 11.5% de votos nulos y un 25,4% de abstención lo que habla de una política fragmentada. Puede que Macron no logre mayoría parlamentaria, con lo cual, debe consensuar. No cuenta con representantes en el parlamento francés; lograr apoyo suficiente para las elecciones legislativas de junio, en las que se votarán a los 577 representantes de la Cámara baja, es un gran desafío. Macron apenas tiene 14 y deberá contar con 280 del movimiento que lo llevó al poder.

Elección del Gabinete

Macron presentó su gabinete ministerial. Retrasó el anuncio para asegurarse de la honorabilidad de sus integrantes, y garantizar la promesa del retorno de la moralidad a la vida pública. Ahora 11 hombres y 11 mujeres están en cargos ministeriales, todos verificados, sin conflictos de intereses, ni problemas fiscales.

Pero la escogencia del Primer Ministro, Édouard Philippe ha generado controversias. El diputado y alcalde de El Havre por los Republicanos, fue nombrado en el cargo, luego de se alejarse de la vida política.

Philippe se va con Macron a la cima del Estado. Este directivo de los Republicanos, será una pieza clave en la restauración de la política francesa.

Philippe es definido por sus colegas como un puro centrista. Reúne las exigencias de Macron para el cargo: experiencia parlamentaria, partidario de la ruptura con la vieja política y con la división entre derecha e izquierda, que ha definido la escena política en las últimas décadas.

Édouard Philippe, astuto como es y lo definen, sabe que el destino del mandato de Macron, debe tener su impronta, por lo tanto, trabajará en arrastrar al ala liberal y progresista que acompaña al ex-UMP hacia los Republicanos, con el fin de completar su mayoría en las próximas legislativas. Y hacia allá parece enfocado.