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Latinoamérica y Caribe

90% de la cocaína hacia EE.UU. pasa por el triángulo norte de Centroamérica


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-todanoticia.com- Los carteles mexicanos han trasladado en los últimos años a Centroamérica el 90% de sus operaciones relacionadas con el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos, gracias a las alianzas que han tejido con las maras o pandillas locales.

Así lo asegura el análisis ‘Crimen organizado y maras se entreveran en Mesoamérica', difundido por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) a través de su página web.

En el estudio, basado en reportes y estadísticas en su mayoría correspondientes a 2015 y 2016, se afirma que el istmo ‘ha dejado de ser un lugar de tránsito de la droga, para convertirse en un lugar protagonista de la acción de los carteles mexicanos'.

Centroamérica, y en especial el conocido como ‘Triángulo Norte' (Guatemala, Honduras y El Salvador), es al día de hoy ‘escenario de disputas despiadadas por las rutas de la droga y lugares apreciados para el almacenamiento de armas y droga', de acuerdo con el análisis.

Las pandillas, indica el texto, hacen los ‘trabajos sucios' de los carteles a cambio de que éstos las ayuden a distribuir el ‘narcomenudeo' y a comercializar mercancías ilegales como coches de alta gama robados.

A diferencia de los carteles mexicanos, las maras son organizaciones con una jerarquía más horizontal y menos definida, que tienen un objetivo más ‘identitario' y menos económico y que están formadas principalmente por jóvenes que proceden de familias desestructuradas, apunta el estudio del IEEE.

VIOLENCIA

La alianza entre los carteles y las maras centroamericanas, establecida principalmente en las cárceles, de acuerdo al informe, ha provocado que esta zona sea una de las más peligrosas del mundo.

Según datos de la Organización Naciones Unidas (ONU) citados por el IEEE, El Salvador registró en 2015 una tasa de homicidios de 105 por cada 100 mil habitantes, ‘la mayor del mundo en un país no en guerra', mientras que las tasas de Honduras y Guatemala ascendieron a 63.7 y 34.9 homicidios por cada 100 mil habitantes, respectivamente.